Un poco de historia… Carrer Ferran

No24 The Streets Apartments está localizado en Carrer Ferran : Esta calle que une la plaza Sant Jaume y la Rambla, es una de las que tienen más sabor de Barcelona. En los años 20 eran muchos los barceloneses que iban a pasear para disfrutar de los escaparates de las tiendas más elegantes de la ciudad. Y es que, desde finales del siglo XIX, algunas de las joyerías y platerías más importantes de Barcelona, estaban en esta calle. Su trazado rectilíneo, iniciado en el año 1824, a partir de un proyecto del arquitecto Josep Mas Vila, contrastaba con las complicadas callejuelas medievales de la Barcelona de la época. Este arquitecto fue también el autor de la fachada del Ayuntamiento. En sus inicios, la calle se llamaba Fernando VII, en homenaje al rey que gobernaba entonces. Ahora bien, como no era un rey muy querido por los ciudadanos, omitieron bien pronto el “séptimo” (VII). Como tantas otras calles de la ciudad, su nombre ha ido cambiando según el momento histórico, hasta que en los años setenta del siglo pasado, con la llegada de la democracia, recuperó su nombre original, pero esta vez oficialmente sin el “séptimo”.

Para conocer mejor la zona
La plaza Sant Jaume es el punto neurálgico tradicional de Barcelona, donde convergían las dos calles principales de la ciudad romana: el «cardo maximus» y el «decumanus». Gracias a la calle Ferran, el pequeño espacio cuadrado de la plaza se convirtió en lo que es hoy en día, dando paso al trazado de las nuevas calles Jaume I y Princesa. La transformación de la zona motivó el derribo de la iglesia medieval de Sant Jaume y, como consecuencia, quedaron encaradas la nueva fachada de la Casa de la Ciutat (Ajuntamiento) y la del Palacio de la Generalitat de Catalunya. Desde la plaza Sant Jaume, una vez en la calle Ferran, lo primero que se encuentra a la izquierda, es el breve y encantador pasaje de la Ensenyança y a continuación la célebre calle Aviñó, que es la única que llega sin interrupciones al paseo de Colom. Esta calle dio nombre a uno de los cuadros más famosos del siglo XX: “Las señoritas de Aviñó”, obra de Pablo Picasso, y que es un claro homenaje a los prostíbulos que había en la zona, y que tan bien conocía el pintor. Entre las calles Rauric y Aviñó se encuentra la iglesia de Sant Jaume, de accidentada historia. Tiene su origen en una sinagoga que en el año 1394 los judíos conversos transformaron en iglesia cristiana. Sufrió muchos cambios y hoy, del edificio original, aún se conserva una parte significativa de la fachada. En frente de la iglesia hubo un arsenal donde los romanos celebraban sus torneos y fiestas. El pasaje Madoz da acceso a la plaza Reial antes de llegar a la Rambla, justo en frente del Gran Teatre del Liceu.

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